Ojo que esta Nochebuena puede ser distinta.
Hoy Camila tenía una duda:
–Pa ¿por qué nunca estás cuando viene Papá Noel?
Pocas cosas me emocionan. Esta sí.
Es que tenía un brillo distinto en sus ojos, un "ya me di cuenta".
Me sentí como desnudo.
Desde hace un par de navidades que espero la pregunta, pero igual me mató.
Ahora pienso que ya estoy algo cansado de volar en trineo. Que todo me resulta inverosímil. Que la repetición me aburre. Que cada vez se me hace más difícil esa risa cascada. Que los vecinos me piden que vaya a sus casas.
Que tal vez está Navidad Papá Noel y yo nos convertiremos en una unidad orgánica indivisible.
Con Vale, la mayor, fue distinto: la mocosa descubrió la bolsa con el traje debajo de la cama matrimonial, mientras buscaba otra cosa.Yo tenía la cámara de fotos en la mesa y le tomé una con la boca abierta, llena de sorpresa, de asombro, mientras gritaba:
–¡Yo sabía, yo sabía!
Cami tiene ocho y lo está descubriendo.
sábado, 15 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
A veces dan ganas de seguir siendo papá noel y nustros hijos dejan pasar los años como si no supieran que somos nosotros y a nosotros -con tal de tenerlos cerca y sonrientes- no nos cuesta mucho quedarnos en ese papel que las fantasias de la vida nos permiten asumir una vez al año, sin ponernos colorados...
Publicar un comentario